Hoy ya es mañana, no me despiertes,
dejame así… prometo no molestar…
Uh, la persiana… me destapaste…
sabés, me tendría que levantar…
Te mentiría si dijera que me importa,
por mí, que llueva…
Cierro los ojos para invocarte,
ventajas de tener mucha imaginación.
Estás dormido, estás conmigo
y las palomas se cuelan en la canción.
No me interesa lo que pase ahí fuera,
no me interesa la crisis financiera,
por mí, que llueva.
Me desentiendo de este mundo y
sus vueltas,
por mí, que llueva.
Si la tierra olvida a los hombres
y al polvo iremos a parar,
si el alba acuchilla la noche,
¿por qué yo no te he de olvidar?
El mar ha olvidado que es río,
la lluvia que volverá al mar,
el tiempo es rejunte de olvidos,
mas yo no te sabré olvidar.
Río Rivadavia,
lecho de vereda,
el 86
te navega.
Canta una sirena,
todos abren paso,
mi barrio es un valle
de asfalto.
Mi casa huele a tormenta,
la siesta me está llamando,
mientras las ventanas lloran
ya me voy acurrucando.
“Ognuno sta solo sul cuor della terra
trafitto da un raggio di sole:
ed è subito sera”.
Salvatore Quasimodo
Went looking for beauty:
no one ever said it
has never been
where
he thinks
it
is.
He’s now hunting
something new
like
true or something
like
sparks of gold
on heartbreaking hair
like
effortless happiness
sunday morning sundae
like
anyone
who has
a lot to do
not much to say
no time no time
no stop-and-think
like
death
masked as
a child
trick-or-treating
on Halloween night.
Verde como una manzana,
perfumadita con colonia de toilette,
muerta de ganas de que me robés un beso,
fui hasta tu casa para verte aquella vez.
Y mirando mi reflejo en tu ventana
me di cuenta en ese instante de que no te quiero más.
Si siempre fuiste un egocéntrico egoísta,
estaré verde, pero no me engrupís más.
Yo sé que he sido fiel y buena compañera,
aunque no niego que estoy un poco touchée,
pero jamás te pondría palos en la rueda
y aunque te quise con locura, me cansé.
Verde pero prevenida,
para la próxima no me dejo engañar.
No necesito más dolores de cabeza,
total ¡qué importa!, novio menos, novio más.
¿De qué me sirve ser mujer independiente
si vivo atada a tu cariño sin pensar?
Ahora estoy sola y ya no tengo más problemas,
sólo esperemos que no te empiece a extrañar.
Voy a cruzar los dedos,
a cerrar bien los ojos,
a chocar los talones
y a concentrarme bien fuerte
para ver si me acerco a tu casa,
dejaré mi vergüenza en la plaza
tomando sol.
Cuando ya esté llegando
voy a pedirle al viento
que te lleve mi canto
sin decirte que es mío;
si sabés va a perderse la magia,
sólo me sale amarte de lejos,
no te acerques porque será en vano,
no me busques que yo no me encuentro.
Quiero verde y revolcarme
y oler a pino y quebracho,
quiero tiempo de tu tiempo,
quiero abrazos de tus brazos.
Quiero sal sobre la boca,
quiero un vestido de algas,
quiero que a nadie le importe
cuando cuestan mis palabras.
Quiero amarillo amapola,
quiero violeta y naranja,
quiero zapatillas rojas
para volver siempre a casa.
Quiero que mis manos digan
todo lo que no me atrevo
y mis pies nunca se cansen
de andar haciendo el sendero.
Quiero un pájaro que cante
lo que escucho en mi cabeza
y un jardín de flores blancas
para que viva sin rejas.
Quiero verde y revolcarme
y oler a pino y quebracho,
quiero tiempo de tu tiempo,
quiero abrazos de tus brazos.
El agua viene y
el agua va,
peinando las barbas
del juncal.
Las hormigas
cumplen su papel,
obedientes
luna y sol también.
Sigue en pie la galaxia,
los planetas orbitan
y yo canto porque es
mi modo de no olvidar.
Y que el agua viene
y que el agua va
y que yo me voy
y que vos te vas
y que esto también
pronto pasará.
Yo me quiero ir a dormir pero
no sé
si podría levantarme,
además la cama está deshecha
y yo cansada.
No puedo comer frutillas
ni tampoco mandarinas,
aunque sepas que me gustan
eso no va a cambiar nada.
Si me gustan las frutillas,
¿por qué no puedo comerlas?
te lo explicaría pero
no lo entenderías.
Pero no me importa tanto
y trato de entretenerme
con este cajón de
manzanas verdes.
Pero no me importa ahora
mientras como una manzana,
prefiero evitarme un dolor
de panza.
Me apetecen tres frutillas
y tal vez dos mandarinas,
te lo explicaría pero
no lo entenderías.
Pero no me importa tanto
y trato de entretenerme
con este cajón de
manzanas verdes.
Pero no me importa ahora
mientras escribo estos versos,
te lo explicaría pero
no sé.
Archivado en: crudo
No soy más libre
que esa vaca
sagrada
muje
r
que espera
su turno
en el
mata
de
ro
aunque
no lo sepa.